miércoles, 25 de octubre de 2017

La llegada de la zigueña (Historia)

Un camino de 20 horas para conocerla. Contracciones cada 5-10 minutos que no pararon si no hasta llegar la noche. 4 horas en el hospital, de las cuales 2 fueron destinadas a pujar. Las sensaciones que tiene el cuerpo durante el parto son muchas. No hubo anestesia y todo parecía transcurrir en un instante eterno. A continuación los detalles de la historia de mi parto 08-10-2017:

Eran las 2:30am cuando comenzaron las primeras contracciones que traerían al mundo a mi niña. Era un domingo de madrugada y queríamos ver la película Wonder Woman ya que usualmente dormíamos hasta medio día o más los domingos. Algo me decía que eligiera dormir, pues en cualquier momento podría tener las contracciones. No hice mucho caso a mi intuición y pagué las consecuencias durante las próximas 20 horas sin poder descansar. Efectivamente, las contracciones comenzaron a mitad de la película y me daban cada 5 a 10 minutos. Decidí acostarme adormir en la medida de lo posible y anotar las contracciones en una aplicación móvil que parecía ayudar a entender el ritmo de las mismas.

Llegaron las 11am y mis contracciones seguían cada 5 minutos. Se suponía que ese era el tiempo indicado para ir al hospital. Decidí llamar al hospital para preguntar si ya era tiempo de ir. Me indicaron que si las contracciones eran cada 5 minutos debía ir por un chequeo. Mi esposo llevó los bolsos al carro y manejó hasta al hospital mientras mis contracciones se ponían cada vez más intensas. Cuando llegamos al hospital una enfermera me chequeó y y midió el cuello del útero. Solo tenía 1cm de dilatación y el procedimiento de medición me pareció inesperadamente abrupto. Habían pasado 9 horas desde el comienzo de las contracciones, y la idea de tener 1cm de dilatación solamente me parecía injusto. Me ofrecieron la opción de esperar en el hospital o regresar a casa hasta que las contracciones se presentaran cada 3 minutos. Decidí irme a casa y esperar.

Llegamos a casa y mi esposo puso la bañera a llenar con agua tibia. Una de mis amigas venía en camino para traerme un dispositivo que prometía hacer las contracciones más llevaderas. Era un dispositivo eléctrico llamado TEN, emitiría unas vibraciones en la espalda para "aliviar" las contracciones cada que se presentaran.

Tomé mi baño de agua tibia o más bien caliente para contrarestar las sensaciones del útero en contracciones. Pasé allí alrededor de dos horas, agarrada de las barandas del la bañera en cada contracción e intentando anotar las contracciones en la aplicación móvil (lo cual me era dificil hacer estando en el agua y con contracciones tan cercanas una a la otra). Quería estar sola, y mi esposo solo entraba a llevarme más agua caliente y a ver cómo seguía el progreso de las contracciones. No parecían haber cambios en los tiempos, pero las sensaciones aumentaban.

Al salir de la bañera mi esposo me puso la máquina TEN en la espalda y comencé a probarla por varias horas en diferemtes partes de la casa. Estuve un tiempo en cama, en el mat deyoga, en el sofa, etc hasta que definitivamente sentía que debíamos ir al hospital. Eran aproximadamente las 5pm y la enfermera me había dicho anteriormente que podía esperar en casa alrededor de 3 o 4 horas más antes de entrar en verdadero trabajo de parto ... Ya había pasado mucho más de eso y las contracciones se presentaban cada casi 2 o 3 minutos.

Mi esposo volvió a sacar el carro y manejó hasta el hospital que quedaba como a 20 minutos de casa. Tener contracciones en un carro en movimiento no es lo más idóneo para una mujer en trabajo de parto pero era mejor que esperar 5 horas en un hospital lleno de mujeres gritando de dolor a la espera de los 4cm de dilatación o parto activo). Me agarraba de la parte superior de la ventana del carro durante cada contracción. Me puse los lentes de sol (porque aparentemente menos luz mantiene los niveles de oxitocina adecuados para un parto) y me imaginaba que todo el que me veía por la ventana pensaría que estaba poseída por algun espíritu, pues mi cuerpo se movía de manera incontrolable ante cada contracción mientras llegábamos al hospital.

Al fin llegamos al hospital y tuve que caminar hasta la recepción. Me parecía la caminata más larga del mundo, y debía detenerme cada vez que venía una contracción. Literalmente, no podía caminar durante cada contracción. Cuando llegamos a recepción ya no podía hablar y mi esposo fue quien dio mis datos y me llevó hasta el centro de enfermería donde me volvieron a chequear. Ya tenía 6cm de dilatación y me aceptaron en el cuarto privado de parto activo, donde tendría a mi bebé. En este punto, ya estaba considerando tener una epidural para aliviar las sensaciones tan intensas. Sin embargo ya tenía mi plan de parto escrito y firmado por las enfermeras. En éste especificaba que prefería un método de alivio que aquí llaman "Aire y Gas" pues no quería que me ofrecieran epidural.

Así fue que me acostaron en la camilla y me permitieron usar el tubo con Aire y Gas que me marearía un poco y ayudaría a hacer las contracciones más llevaderas. Al final de cuentas es una especie de droga que te distrae del dolor o lo hace más llevadero sin anesteciarte. Así fue, y en combinación con la máquina TEN, mi cuerpo experimentaba las contracciones un tanto diferente. Todo me daba vueltas y me empezaba a dar gracia ciertas cosas que pasaban en el cuarto. Este gas te dopa un poco. Al principio vomité toda el agua que había tomado durante la tarde. Pedí disculpas a la enfermera, pero ella se mostró muy comprensiva. Ya estaba mareada y le pedí a mi esposo que trajera perfume porque odiaba el olor a vómito que había dejado. Me trajo el perfume y roció el cuarto con él, lo cual me dio mucha gracia y me hizo sentir mucho mejor. El aroma del perfume lo podía percibir 100 veces más intenso de lo usual... Quizás por el Aire y Gas que recibía.

Eran las 6pm y tenía que esperar los 10cm de dilatación antes de pujar. Pedí que quitaran la música de la habitación y dejaran la luz a poca intensidad. Me acompañaba mi esposo y la enfermera. Todo parecía borroso. Ante cada contracción debía respirar el Gas y me parecío pertinente apretar el tubo con los dientes mientras emitía un sonido bastante animal como para darme alivio. En ocasiones sentía que hacía sonidos de lobo o perro bajo luna llena. También le apretaba la mano a mi esposo ante cada contracción. Tenía algunos minutos de descanso en los cuales podía hablar, pero a medida que aumentaba la dilatación dejé de conversar.

Llegado el momento de pujar, todo parecía irreal, como en un sueño profundo que no podía controlar del todo. Me quitaron el gas para estar más activa y preparada para traer mi bebé al mundo. Mi esposo me ayudaba a ser consciente de mi respiración y a pujar de la manera indicada. Me ponían pañitos de agua fría en la cara y así cambiaba de posición intentando que mi bebé terminara de posicionarse para salir. Ya su cabeza estaba en el canal de parto y podía sentir su cabello cuando ponía mi mano por abajo. La bolsa se rompió casi al final del parto, y el sonido de su ruptura me asustó un poco. Fueron dos horas de pujo y no tuvieron que ponerme puntos, pero el momento de su salida (10pm) fue bastante intenso y llegué a pensar que me había roto, pero no fue así.

Finalmente, mi niña salió y me la pusieron en el pecho. Mi esposo cortó el cordon umbilical de la bebé. Sentí la humedad de su piel, su calor corporal y presencia. Un momento tan indescriptible como mágico. Me limpiaron y dejaron a solas con mi bebé y mi esposo. Donde antes había dolor llegó una sensación de alivio y amor total por ese nuevo ser que había llegado al mundo. Una niña muy despierta me acompañaba, con sus ojos abiertos de par en par, así estuvimos compartiendo piel a piel como por 1 hora, hasta que la enfermera volvió para terminarla de limpiar y vestir. Deseaba volver a casa lo más pronto posible, pero tuve que esperar. Me quedé dos noches en el hospital hasta que nos dieron de alta. Fueron dos largos días de espera en el que quedé bajo observación junto con otras mamás y bebés. Llegado el momento mi esposo volvió y nos trasladamos a casa con la nueva integrante de la familia. Una nueva aventura comenzaría, ahora como padres, nuestro mundo dio un giro de 360 grados. No hay marcha atrás. Es un contrato sin papeles. Una responsabilidad basada en el amor que se siente por un hijo. Y ahora es que comienza el verdadero reto.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Despedida/Bienvenida de mi otro Yo...

Ya han pasado casi 9 meses desde mi último post en este blog y he vuelto para reportar la gran noticia del año: Mi embarazo. Seré madre dentro de muy poco, y sin poder evitarlo me cuestiono sobre el rol en el que estaré metida. Mis compras más recientes tienen que ver con cosas de bebé, y toda mi ropa se ha adaptado a mi nuevo perfil materno. Es confuso entender este nuevo rol, aunque a la vez muy emocionante. Debo asimilar la nueva etiqueta que llevaré en esta sociedad. ¿Acaso esto afecta mi espíritu también?

Es inevitable sentir un proceso de maduración personal durante este tiempo en que soy un portal creador de vida. El proceso creativo del universo habita literalmente en mi vientre y se mueve constantemente. Es una realidad tan cotidiana para miles de mujeres, que prácticamente olvidamos su importancia en esta sociedad moderna. Miles de niños se forman en el vientre de sus madres como pequeños milagros de vida. Muchas mujeres asumimos la tarea de formar otro ser humano y guiarlo (junto a nuestra pareja de ser posible). Nuestros estados mentales sufren un gran cambio cuando este proceso empieza a desarrollarse desde el embarazo. Aún desconozco cual será la versión de mi misma cuando venga mi bebé al mundo y me mire a los ojos. Una responsabilidad cósmica será parte de mi día a día. El reto de mi crecimiento personal y espiritual crecerá al estar a cargo de ese otro ser humano. ¿Dejaré de ser esta versión de mi? Es lo más probable... Desconozco a esa "otra" que está por venir, nos enfrentaremos en el mismo instante en que mi bebé me mire a los ojos y se alimente del fruto que producirán mi pechos.

A esa "otra" la abrazaré y le daré la bienvenida a mi mundo. Me despediré y la recordaré cuando lea las letras escritas en antiguos posts como éste y los de muchos otros años atrás. Mis letras serán la prueba de que esta versión de mi misma existió algun día.

Muchas gracias por permitirme experimentarte en tantos sentidos. Siempre recordaré con cariño tus debilidades y fortalezas. La protagonista de esta historia comienza a ser otra mujer más madura y con más claridad sobre la vida.


sábado, 31 de diciembre de 2016

Hablando de Resoluciones y Excusas Humanas

A todos los que nos regimos por el calendario Gregoriano, estamos a la expectativa del nuevo año. Es interesante como al creer que comienza un nuevo año, empezamos a hacer planes para ser mejores personas, dejar los vicios, lograr metas y demás. Es como siempre he pensado, el ser humano ha hecho un buen trabajo inventando excusas para reflexionar, bien sea por el cumpleaños, aniversario, día de la madre, entre otros. Sabemos que toda celebración tiene un lado comercial, pero para la mayoría estas fechas incentivan a la introspección. Algunos aún lo ven como excusa para otras cosas, pero quiero enfocarme en el lado positivo de la festividad.

El tiempo es relativo, por eso el hombre inventó el reloj, calendarios y demás... Ahora que contamos con esta herramienta podemos usarla para reflexionar periódicamente sobre nuestro crecimiento personal. Muchas preguntas surgen en nuestro interior, estamos aprendiendo a conocer nuestro potencial humano/espiritual. Estamos aprendiendo a vivir en un mundo dual para lograr el total balance de las emociones y pensamientos.

Este cuerpo humano que disponemos para andar sigue siendo un vehículo, nuestra mente y emociones lo han manejado en automático por mucho tiempo, pero es momento de devolverle el control al mejor conductor, nuestro verdadero Yo, ese Yo lleno de sabiduría y paz. ¿Le conoces? Estoy segura que sí... Sobre todo en esos momentos de silencio interior, donde puedes ser tu mismo(a) en armonía perfecta, sin identificarte con la imagen del espejo si no con eso que se siente ser Tú, inigualable ser humano que no se cree más o menos que nadie, porque solo ES. No necesita demostrar su valía de ninguna forma social. Solo a través del silencio y la respiración consciente puedes encontrarle en su mayor esplendor. ¿Lo has intentado? Regálate 5 minutos y obsérvale, se encuentra en los espacios en blanco entre un pensamiento y otro. Es el eterno observador de la vida en nuestro interior, está en conexión con el creador cósmico o fuente universal, y es esa voz interior o intuición que nos guía misteriosamente día a día.

Es por eso que este año uno de mis principales deseos es buscarle y encontrarle más a menudo. Devolverle el control y permitirle transmitir lo que me ha estado enseñando desde el principio de mis años en la tierra. Esta oración (creo que de San Francisco de Asís) expresa completamente mi más profundo deseo:


Hazme un instrumento de tu paz 
donde haya odio lleve yo tu amor 
donde haya injuria tu perdón señor 
donde haya duda fe en ti 

Maestro ayúdame a nunca buscar 
el ser consolado sino consolar 
ser entendido sino entender 
ser amado sino yo amar 

Hazme un instrumento de tu paz 
que lleve tu esperanza por doquier 
donde haya oscuridad lleve tu luz 
donde haya pena tu gozo señor 

Maestro ayúdame a nunca buscar 
el ser consolado sino consolar 
ser entendido sino entender 
ser amado sino yo amar 

Hazme un instrumento de tu paz 
es perdonando que nos das perdón 
es dando a todos como tu nos das 
muriendo es que volvemos a nacer 

Maestro ayúdame a nunca buscar 
el ser consolado sino consolar 
ser entendido sino entender 
ser amado sino yo amar 

Hazme un instrumento de tu paz

Feliz 2017


jueves, 6 de octubre de 2016

Nuestro Papel Humano en Coherencia Cuántica

Hoy me llegó un mensaje muy especial a través de Facebook y del canal de Youtube Mi Voz es Tu Voz. Es mucha la resonancia que siento con estos mensajes. Sobre todo aquellos del maestro Jesús y los ángeles. El título puede sonar a religión o doctrina pero realmente va más allá de eso. Es una invitación a seguir nuestro maestro interior, a despertar nuestra intuición y a ser coherentes con nuestro pensamientos, emociones y actos. Al hacer esto, tenemos el apoyo de Jesús y de todos los seres de luz que habitan en otras dimensiones.

Venimos a madurar, a re-descubrirnos de adentro hacia afuera; y nos corresponde lograrlo en el aquí y el ahora, no algún día en el futuro "cuando las cosas sean como yo quisiera" (eso es ego).

Me siento aludida con los mensajes del maestro Jesús y sobre todo en esta oportunidad, por su mención sobre el rayo opalescente, que me hizo recordar el papel de los cristales en la tierra, lo cual he estado estudiando recientemente.

Hay mucho que reflexionar sobre uno mismo, y al escuchar este mensaje se activan energías y pensamientos retadores, que nos invitan a asumir lo que elegimos ser a cada instante. Aquí se los dejo:



Y si tienen un tiempo extra, escuchen el siguiente mensaje

LA CONEXIÓN CON EL CENTRO DE LA GALAXIA Y ANDRÓMEDA - Maestro Jesús a través de Kai

Me resuena, me resuena, me resuena.
Gracias, gracias, gracias.

Namaste

domingo, 25 de septiembre de 2016

Las Apariencias y Creencias - Juego Social Humano

La forma en que creemos que los demás nos perciben es un enigma que intentamos evadir, creyendo estar seguros de lo que reflejamos ante las personas que nos rodean.

Tal vez un día te digan que estás muy guapa(o), otro día pases desapercibida(o) porque nadie te miró de la forma en qué tú crees que significa admiración; o porque no te dijeron nada sobre tu nuevo corte de cabello o atuendo. Lo cual puede hacerte creer algo sobre ti misma(o). Sobre todo cuando los comentarios recibidos son de carácter negativo. Pero al final de cuentas son solo creencias.

Cuando compartimos esas creencias con un grupo de personas, creemos que hemos alcanzado la verdad... Sin embargo, probablemente estamos lejos de ella, sobre todo, cuando basamos nuestros principios en lo que creemos  que un grupo de personas creen sobre nosotros o quienes nos rodean. Ahí empiezan a generarse juicios a nivel consciente y subconsciente. Por eso hay que tener cuidado, a veces la verdad es tan subjetiva como nuestras creencias mismas.

Para mi, las apariencias son tan solo un juego, si nos las tomamos en serio podemos caer problemas (ego inflado o baja autoestima).  Es delicado... sin embargo, se puede elegir jugar conscientemente el juego de las apariencias, sabiendo que están basadas en tal solo creencias. Lo que es bello en este lado del mundo, es feo en el otro. Y así aplica en variados aspectos de la vida.

Recuerda que pueden estar mirando lo mismo y ver algo distinto... Lo bueno y lo malo es relativo... Lo bonito y lo feo también... Aquello que da paz a tu corazón en silencio y soledad, sin necesitar la aprobación, comentario o feedback de otro, es lo único que podría acercarse a lo que llamamos Verdad.

Aquí reflexionando un poco sobre las modas, la belleza, los juicios y demás juegos sociales que jugamos los humanos :) Seguiré tocando el tema próximamente.

Namaste

jueves, 8 de septiembre de 2016

Jugar, Vivir, Ser

Todo es un juego, nos desvanecemos. Todo se transforma, nada es permanente. Somos lo que creemos ser aunque en realidad no lo seamos. Cuando estamos en la ilusión todo parece real. Y cuando estamos en lo real todo parece ilusión. Nos creemos dueños de nuestro cuerpo, cuando realmente es prestado. Dejamos de vernos por dentro y nos enfocamos en lo de afuera. Perdimos el norte y tenemos que volverlo a encontrar.


Cuando estamos ante la gente jugamos roles, pero la verdadera pregunta se mantiene ¿Quién soy? De todas esas máscaras ¿cual es la verdadera? Probablemente ninguna. Probablemente cuando estoy a solas haciendo lo que mi alma agradece (sin parloteo mental sobre el pasado o el futuro y en completa armonía) es entonces cuando soy lo que Soy. Tan abstracto, tan intangible.

Ser lo que se Es no es tan fácil como parece, porque en este mundo de ilusiones nadie quiere ver alguien sin máscara, todos juegan y te quieren parte del juego, nada es real. Todo es apariencias y status (la mayoría de las veces). Solo en la naturaleza puedes encontrarte, sin juicios, sin máscaras, solo tú y las plantas que te perciben, los animales que te observan, y el silencio que te escucha.

Presta atención a las máscaras que te pones para vivir tu realidad humana. Y pregúntate una y otra vez ¿Quién Soy? Observa la historia que te inventas ante esa pregunta, observa las máscaras y reflexiona...

viernes, 22 de julio de 2016

Bailando la vida al ritmo de las cuerdas y universos paralelos

¿Qué tanto sabemos del universo que habitamos? Algo hemos aprendido del planeta tierra pero sin embargo aún no entendemos la naturaleza real o el por qué de nuestra presencia como individuos en esta realidad.

¿Existen otras realidades o universos paralelos? Tal vez... No podemos negarlo del todo solo porque en este momento no hay pruebas científicas. Sin embargo hace poco me encontré nuevamente (y no por casualidad) con el tema de la teoría de las cuerdas, una teoría expresada por la físcia cuántica, que explica ciertos aspectos interesantes sobre la realidad que habitamos y realidades paralelas. Por internet encontrarás mucha información al respecto. Solo a esa falta el interés de aprender más sobre ello. Aquí dejo uno de los videos que me pareció bastante interesante:

 

Así como esto, hay miles de temas interesantes sobre la naturaleza de la vida en el planeta tierra. Me parece extraordinario ver cómo trabajamos en conjunto colectivo humano para descifrar estos enigmas y compartir ese conocimiento. Por supuesto que hay muchas personas huyendo de estas reflexiones tan profundas o tal vez un tanto descabelladas, pero creo que todos llegamos a un punto en que nos damos cuentas que las distracciones del día a día son solo excusas para darle sentido a nuestra vida (o sobrevivencia), y que todos estos temas conscienciales son de igual o mayor importancia que los cotidianos.

Cubrir nuestras necesidades personales se ha vuelto nuestro objetivo principal, olvidándonos así del redescubrimiento de nuestro verdadero potencial. Tal vez eso también sea parte del mismo experimento humano... pero siento que ya está llegando un momento de cambio. Cada vez más humanos nos estamos interesando por la verdadera razón de nuestra existencia humana. Cada vez encuentro más personas en el camino, que queriendo o sin querer, se hayan buscándole un sentido mayor a su vida. Siempre comenzamos creyendo que ese sentido es netamente externo. Por ejemplo, podríamos pensar que el sentido de nuestra vida lo da una pareja, hijos, un proyecto, más dinero, más belleza etc. Y tal vez todas esas cosas ocupen parte de nuestro sentido en la vida terrenal... Sin embargo, creo que llega un punto en que empiezas a descubrir que hay algo más que internamente llama a ser descubierto.


Es algo que habita en el silencio, en tu respiración, en un atardecer, en la melodía de las canciones creadas por el hombre y por los animales, en todo espacio presente que no necesita palabras para ser apreciado. Es tan sutil que a veces pasa desapercibido. Todos tenemos ese ALGO energético/espiritual en común que nos une... Lo reconozco en mí y en otros, cada vez con más frencuencia. Sobre todo cuando me doy el regalo de meditar o hacer yoga. Sin embargo se debe usar el camino que mejor le resuene a cada uno (para algunos es la religión, para mí es la metafísica y una mezcla de filosofías increíbles) sin dejar de lado el cuidado y balance cuerpo, mente y espirítu como camino de autoconocimiento.

Cada vez las respuestas se acercan a mí con menos conceptos y más sensaciones. Es un mundo fascinante al que te invito entrar, el cual espero seguir desenmarañando para fusionarme completamente en él. Hay tanto por explorar y aún tanto por trabajar internamente. Pero de eso se trata:

Que pronto seamos verdaderamente libres... 
Que no seamos más esclavos de las demandas del mundo exterior dormido...
Que seamos lo que verdaderamente somos en nuestro máximo potencial interior...

Namaste

jueves, 14 de julio de 2016

Equilibrando nuestro caballo interno o mente

Cada mañana tiene algo hermoso que ofrecer, y si la recibes en silencio, calma y serenidad, se puede transforma en algo mágico. Pero si permitimos que la mente nos invada con sus angustias, frustraciones y demás, cada mañana será una agonía. La mente puede convertirse en nuestro peor enemigo, si no está amorosamente educada. Realmente es una línea muy delgada la que se atraviesa cuando intentamos separar la mente/ego de lo que realmente somos.

La vida tiene mil regalos que ofrecernos, podemos aprender lo que nos guste, conocer personas, interactuar con animales etc. Sin embargo, por alguna razón siempre convertimos nuestra vida en drama. Todo lo vemos con pesimismo o a veces con demasiado optimismo, a veces perdemos el balance y buscamos alcanzar objetivos vacíos, casi completamente enfocados en nuestro ego. Muchas veces vivimos desde el subconsciente, estándo entonces a la merced de una mente "dormida".

Vivimos la vida con muchas expectativas y prejuicios, en vez de vivirla como venga, procurando permanecer en consciencia o poniendo nuestra atención en el presente interno, más allá del externo. Sé que no es fácil dirigir la mente... Es como un caballo salvaje, al que muchos filósofos se han referido.


Todos tenemos sueños y anhelos de la mente/ego y creemos que alcanzarlos nos daría la felicidad. Sin embargo la felicidad es como el conejo blanco de Alicia en el país de la maravillas, con la excepción de que no lo necesitamos para ser feliz... Realmente ese conejo nos genera una sensación de felicidad que se desvanece a poco tiempo de haber sido alcanzada, ya que tan solo era una ilusión.

Cada mañana mantente en silencio, calma y serenidad. Escucha el ritmo de tu respiración, no te permitas darle mucha atención a tus pensamientos negativos, recuerda que tu eres el jinete que direcciona al caballo. Solo debes entrenar todos los días para que se mantenga a raya y te obedezca. Llegará el punto en que cabalgarás en el océano intergaláctico de la creación y comprenderás el verdadero significado de la tan perseguida felicidad

No permitas que ningún evento exterior te robe la paz.
Silencia tu mente concentrándote en tu respiración en todo momento..
Haz tu parte, y deja que el Universo/Dios te sorprenda.

Namaste

domingo, 29 de mayo de 2016

Lo que te pide el cuerpo - Una reflexión sobre el Yoga

¿Con qué frecuencia nos tiramos en el piso y sentimos nuestro cuerpo? ¿Reconoceríamos cada parte de éste si lo pudieramos tocar desde afuera con los ojos cerrados?

Por alguna razón los seres humanos hemos ido perdiendo el contacto con nosotros mismos (física, mental y emocionalmente me atrevería a decir). Esto ha llegado a tal punto que en el mundo occidental la práctica del yoga sonaba a rito pagano... De hecho a muchos les sigue pareciendo así... Sin embargo me he dado cuenta que la práctica del yoga, más allá de su hermosa filosofía, te pone en contacto con lo que siempre has sido: Un niño(a). Tal vez muchos no lo recordemos pero solíamos echarnos en el piso y estirar nuestros cuerpos hasta mas no poder. Hacíamos extrañas posiciones con el cuerpo y nuestros mayores nos exigían quedarnos quietos. Mayor ironía, ya que ellos mismos nos incitaron a movernos para aprender a dirigir nuestro cuerpo, pero parecía prohíbido hacerlo por diversión o sin razón alguna más que SER.

Los que me conocen saben que de niña practiqué patinaje y gimnasia artística. Siempre tuve buena flexibilidad y disfrutaba estar en contacto con mi cuerpo, estirar mis piernas, hacer maromas, estar en contacto con la tierra y salirme de los patrones que imponía la sociedad en muchos aspectos. Nunca dejé de hacerlo... Hace alrededor de 8 años empecé a practicar yoga esporádicamente, he sido regular e irregular en la práctica todos estos años, pero siempre he mantenido ese contacto con mi cuerpo. Es como si mis piernas me hablaran y exigieran estiramiento diario. Si no escucho sus señales empiezo a sentir malestar corporal casi de inmediato. Practicar yoga me ha ayudado a mantener ese contacto activo. Y aunque aún no haya alcanzado la regularidad deseada en la disciplina, me he dado cuenta que en realidad va mucho más allá de una secuencia a seguir o del tipo de yoga que practicas. Se trata de escuchar tu cuerpo, de sentir lo que pide y educarlo desde tu Yo Superior. 

Al cuerpo no hay que darle todo lo que pide, al cuerpo hay que prestarle atención y suministrarle lo que necesita para mantenerse sano y equilibrado. El cuerpo es un templo sagrado al que debemos mostrar respeto y sobre todo AMOR. Me ha tomado mucho tiempo reflexionar sobre este tema, y hoy en día sigo reflexionando pues he cometido muchos errores por falsas creencias y perspectivas sobre esto. Si el cuerpo tiene hambre hay que darle comida, pero no bajo sus condiciones, el SER que habita ese cuerpo puede decidir con qué alimentarlo diariamente de una manera saludable y también divertida. Cuando uno se deja dominar por los deseos del cuerpo, no está pensando con claridad, está siendo como un perro que no puede dejar de perseguir su propia cola o seguir el aroma de una comida que alguien más ya se comió.
Evidentemente vivir siguiendo instintos animales es más fácil (y a veces parece más divertido) que tomar consciencia y hacer lo que el espíritu o Yo Superior sabe que es lo mejor. Por eso es de suma importancia mantenerse alerta, consciente de lo que está pasando para tomar decisiones que nos generen consecuencias positivas y armoniosas en nuestra vida. Ahí es donde entra la meditación (lo que muchos intentaban hacer a través de la religión):

Respirar profundamente es una de las herramientas necesarias para reconectarse con la sabiduría del cuerpo y balancear los instintos animales que aún poseemos en el ADN. Eso es meditar, y la verdad es que necesitamos ponerla en práctica para hallar PAZ. Es todo un trabajo interno que requiere de nuestra completa voluntad. Ese trabajo de reconexión con nuestro propio cuerpo nos puede llevar a darnos cuenta que nuestra Realidad exterior es tan solo un Reflejo de nuestra realidad interior. Muchos monjes y maestros lo han dicho pero nos ha costado mucho escuchar conscientemente. Sin embargo a cada quien le llega su hora de reconexión con su Yo Superior, y todos estamos trabajando hacia ese objetivo final, aún sin a veces darnos cuentas.

Cada situación de la vida representa un reto, una excusa cósmica, como me gusta llamarla, para re-descubrirnos y re-inventarnos (o elegir deprimirnos por un tiempo, apegados a la queja, sin deseos de avanzar, creyéndonos víctimas del mundo... Tenemos libre albedrío). Pero no se trata de juzgar lo que hemos alcanzado o no, si no de por lo menos empezar a darnos cuenta del valor de cada respiro instante a instante; pues ya el pasado pasó... Los errores cometidos ya se cometieron... El tiempo se escurre entre los dedos y nosotros seguimos transformándonos día a día basados en la frecuencia de nuestros propios pensamientos y de lo que elijamos entrar en nuestra vida AHORA mismo.

Esto representa un largo viaje, un viaje para reconectarnos con nosotros mismos... Un viaje en el que conocemos a otros maravillosos seres experimentando lo mismo desde diferentes culturas y perspectivas. Seres que dejan huellas en nuestros corazones, y aunque algunos dejan huellas más profundas que otros, todos andamos en el mismo proceso cósmico de iluminación o despertar de nuestro completo potencial interior. Somos espejos. Hay espejitos de todo tipo, algunos que te hacen vibrar el corazón tanto que empiezas a creer que necesitas de otro para ser realmente feliz. Algunos te hace molestar porque así lo decidiste. Por eso me gusta escribir, porque me permite crear mis propios significados de la vida, aunque tan solo sean una ilusión. Me gusta porque me permiten estar en contacto con lo que mi verdadero Yo y mi Cuerpo somos realmente. Eso que SOMOS  que no se expresa en conceptos, eso que sigue siendo un misterio cósmico del cual estoy totalmente enamorada.



Deseo que cada lector decida reconectarse con la sabiduría de su cuerpo/espíritu a partir de ahora...
Namaste

miércoles, 13 de abril de 2016

Reflexiones de un Cumpleaños #28

En uno de esos días en los que celebras la vida, se presenta la excusa perfecta para ver hacia atrás y entender que la vida realmente tiene un sentido más especial del que sueles creer... Aún cuando el sendero de la vida muchas veces te lleva a ciegas, cuando te motivas siguiendo tu intuición, visualizando lo que quieres y al poner suficiente energia en ello, termina manifestándose. Lo interesante es que esa energía que crees que te pertenece, en realidad es la energía del cosmos, energía prestada a este cuerpo transitorio que se nos otorgó. Muchas veces la personalidad te hace caer en juegos tóxicos del ego, pero ese no es el tema de hoy.

Hoy decido mirar atrás y darme cuenta que esa historia que veo es solo una idea que mi mente necesita para darle sentido a la existencia. Hoy veo la historia que me inventé y la que quiero inventar. Veo el pasado y el futuro, pero lo único que puedo vivir realmente es el presente. Elijo el presente, elijo valorar mi pasado, pero dejarlo atrás para así planificar un futuro basado en el presente que me gustaría tener, pero evito apegarme a éste. Prefiero basarme en el día a día y darme cuenta que puedo ser todo lo que quiera ser, hoy mismo, a la velocidad de un pensamiento; y que aunque mi presente me rete con limitaciones de tiempo y espacio, hoy las posibilidades son infinitas. Hoy todo es posible para mí, y para cada uno de los habitantes de este planeta.

El universo me da infinitas posibilidades para elegir, pero la más importante para mí, consiste en elegir la paz sobre el temor. Hoy reto al miedo, ese miedo que te acompaña en silencio, a veces siendo casi imperceptible. Lo reto y me reto a seguir viviendo esta vida poniendo mi paz interior por encima de todas las cosas, sin estropear la paz interior de otros por egoísmo. Cuando pongo mi paz por delante, me libero, dejo de echarle la culpa a situaciones o personas y me hago responsable de mi presente. Solo yo puedo dar pie a la forma en que las situaciones externas me afectan. Las creencias que elija serán las que me permitirán ser libre o esclava de las situaciones que la vida me ponga.

Ahora que me acerco a los 30 (que para mi representan solo un punto de referencia existencial) reafirmo lo que he venido cultivando todos estos años y me propongo a contagiar a otros en la medida de lo posible, pues cada quien tiene su libre albedrío. Ahora, hago mayor consciencia de que no dependo de nada externo para ser feliz, a menos que así elija creerlo. Las realidades se construyen a la velocidad de un pensamiento/creencia. Y todos tenemos la misma capacidad aunque nos encontremos en diferentes circunstancias. Depende de nosotros mismos quitarnos la venda y asumir la responsabilidad de nuestras vidas y nuestro estado interior.

Feliz día, feliz AHORA

jueves, 18 de febrero de 2016

2 Caras de La Misma Moneda a Cada Instante

Hay momentos de alegrías y tristezas, de entusiasmo y desaliento... Definitivamente disponemos de tanta pesadez como liviandad en cada instante de nuestras vidas... La montaña rusa de la vida nunca para... El manejo de las emociones representa uno de los mayores desafíos en nuestra existencia humana, sumado a los miles de pensamientos que nos dirigen en todo momento, casi sin haberlos elegido conscientemente.

¿Acaso somos como máquinas programadas a tener X cantidad de pensamientos sin posibilidad de hacernos dueños conscientes de lo que elegimos traer a nuestra mente cada segundo de nuestras vidas? 


Si lo analizamos bien, una marea de pensamientos nos acompaña día y noche; la mayoría de estos pensamientos son liderados por el miedo, la preocupación, la ira, la autocrítica, y tan solo en ocasiones nos traen esperanza o paz. Muchas veces experienciamos momentos sublimes, momentos que podríamos catalogar como especiales/mágicos, sin embargo no puedo evitar preguntarme:

¿Qué hace que aparentemente sean tan efímeros? ¿Por qué nos empeñamos en la preocupación de lo que pasará en el futuro o de lo que pudo pasar en el pasado? ¿Por qué le damos tanta importancia a nuestra historia personal y al concepto que tenemos de nosotros mismos basados en nuestro ego o en el qué dirán, bien sea real o imaginario? ¿Por qué nos olvidamos del instante presente tan a menudo; o lo vivimos sin la consciencia despierta del existir sin dejarnos llevar por pensamientos incontrolables? ¿Hasta cuando dejaremos de ser esclavos de lo que pensamos sin completa voluntad propia? Es verdad que a veces seleccionamos algunos pensamientos del día con mucho cuidado, pero ¿cuantas veces dejamos que la mente tome control por sí misma y ejecute acciones en automático casi olvidando que nuestro ser interior es el conductor del carro (llamado cuerpo físico/mental)? Entiendo que hay factores externos innegables (situaciones político/económicas por ejemplo) que afectan nuestro estado de ánimo emocional, pero cabe destacar que aún cuando no experimentamos esos 'problemas' tan impactantes, siempre buscamos la forma de arruinar nuestra paz interior. Por eso me pregunto nuevamente:

¿Cuándo cedimos tanto el control de nuestra propia felicidad a un piloto automático que parece estar configurado por 'default'?


Parece mentira, pero todos elegimos la historia que queremos contarnos sobre nuestras propias vidas (influenciados por el entorno familiar/social que nos rodea desde chicos) y en un estado semi-automático. Cada situación parece tener dos caras, y somos nosotros quienes elegimos una o la otra como nuestra Verdad. Sin embargo en realidad la Verdad empieza a parecer relativa; al menos cuando nos referimos a la Verdad mental humana ¿no es así?

Desde niños nos insitan a sobresalir, a ser mejor que los demás, a elegir entre lo bueno y lo malo, a calificar todo con una etiqueta que defina las caras de las moneda de una situación en particular. Pero qué casualidad que nuestra sociedad se ha empeñado en hacernos etiquetar las cosas de una manera que nos hace predominantemente infelices (identificándonos con un sentido de inferioridad o superioridad; ambas dolorosas formas de hacernos ver lo separados que estamos de nuestros hermanos humanos; y a su vez lo dependientes que estamos de ciertas cosas/personas en el mundo para econtrar contradictoriamente la felicidad) Se podría decir que vivimos en un mundo loco o más bien 'de locos' incluyéndome.

Una vez más me encuentro analizando y desahogando la marea de pensamientos que abruman mi existencia en este instante; espero que al menos sirvan para sacar conclusiones que nos hagan felices (a mí y a cualquiera que lea este escrito) o al menos para ser conscientes de lo que elegimos (felicidad o tristeza) y asumirlo a cada instante sin olvidarnos de lo que somos más allá de nuestros pensamientos.



Todos tenemos derecho (libre albedrío) a sentirnos 'bien' o 'mal' en cada instante de nuestras vidas; y esto no tiene que definir nuestro status emocional/motivacional general de la vida; simplemente significa que podemos elegir más allá de las programaciones mentales del piloto automático; podemos elegir conscientemente cómo nos queremos sentir hoy y como nos sentimos en general respecto a la vida; en realidad son cosas muy distintas; cómo nos sentimos en el presente tiene varios matices y estados conscienciales que solo nosotros elegimos como 'verdaderos' y que es muy dificil que otros comprendan, puesto que nacen de lo más profundo de nuestro Ser... de ese espacio sagrado que solo nosotros mismos reconocemos en el silencio y que puede expresarse en el lenguaje que le otorguemos; algunos le llaman Arte, otros Literatura, otros tan solo le llamamos Inspiración.

Mi único deseo es que cada instante lo elijamos con consciencia y que a pesar de las lágrimas, reconozcamos que en el fondo nada es tan grave como parece (es una ilusión mental pasajera), puesto que solo lloramos o reímos antes las caras de una misma moneda llamada VIDA HUMANA. El día de mañana tan solo serán una Experiencia más en el camino de Autodescubrimiento y Crecimiento Personal que todos vivimos.

Ahora mismo solo elijo creer que (a pesar de to lo que parece ser 'bueno' o 'malo' en nuestras vidas), realmente nos encontramos fundidos en el mismo mar de consciencia superior que juega a Ser Humano con potencial limitado.

martes, 5 de enero de 2016

Propósitos del Existir Humano

ADVERTENCIA: Seguramente estos análisis han sido determinados por mi ego. Espero que al menos 1% de mi consciencia espiritual se cuele entre mis deducciones mentales.

Por ahora solo puedo pensar en dos motivos que se entrelazan irremediablemente para dar sentido a al por qué  de la existencia humana..

Propósitos del Existir Humano 
(Vida Humana/Espiritual)

1. Autoconocimiento Pleno
Aprendiendo a hallar el equilibrio de nuestro cuerpo físico, mental y emocional a través del despertar de la consciencia espiritual que se incentiva naturalmente a través de la existencia humana individualizada (de la cual la personalidad y ego forman parte). Durante este proceso descubrimos todo lo que podemos ser capaces de ser y hacer en el entorno elegido, durante cierto período de tiempo hasta que el tiempo deja de existir y se convierte en un instante de presencia sin tiempo.

2. Experiencia de Felicidad o Gozo
Aprendiendo a experimentar los deseos de nuestra personalidad/ego hasta que dejemos de ser esclavos de ellos; descubriendo así que todo lo que creíamos era una ilusión inventada por nosotros mismos para experimentar la libertad que nos da nuestra propia consciencia espiritual a través de la existencia humana individualizada dormida y/o despierta. El despertar de la consciencia total se halla en el autoconocimiento del hombre, esto implica que para ser conscientes de lo que es el gozo muchas veces elegimos el camino del dolor para tener un punto de comparación.

Entendiendo un poco los conceptos Ego y Personalidad: 
Generalmente trabajan en equipo haciéndonos desear muchas cosas, algunas  divertidas, otras basadas en el miedo o rencor hacia los demás o  hacia nosotros mismos, cosas que sin darnos cuenta se convierten en adicciones terrenales; cosas que nos esclavizan; cosas que nos hacen creer que son todo lo que necesitamos para ser felices; y aunque lo son o aparentan serlo durante un tiempo, nuncan terminan de llenar ese vacío al 100%. Sin embargo es necesario vivirlas.

Solo podremos encontrar felicidad sublime cuando aprendamos a conocernos, cuando aprendamos a discernir la realidad de la ilusión que nos impone el ego a través de la personalidad, cuando dejemos de buscar afuera lo que ya llevamos dentro: El Amor, que no es más que la consciencia plena de nuestro verdadero Yo. 

Somos semillas cósmicas jugando el juego humano para evolucionar consciencialmente usando diferentes vehículos energéticos, como lo es el cuerpo humano. 
Por eso es mejor decidir pasarla bien durante la dramatización del personaje del ego hasta que dominemos la materia y salgamos del círculo karmático en el que estamos.

¿Por qué ocurre así? - Esa es una pregunta de la mente/ego 
Cuando despertamos la CONSCIENCIA experimentamos la VERDAD sin palabras como lo que ES. 

Si resuena contigo comparte la imagen con quien quieras; si no resuena, no hay problema, después de todo al único que le afectan las opiniones es al ego, parte de la experiencia humana que vivo.


Esta reflexión sirve a todo ser humano en búsqueda de la paz interior y a todo aquel en búsqueda de la felicidad plena o consciencia superior, que al final son lo mismo.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Mi relación con el invierno

Ya noté que volviste, tu presencia hace que mi cara se sonroje... a veces creo que me estás enamorando. Mis pies y manos se ponen heladas cuando te veo llegar. Es una relación extraña... la piel se me pone de gallina... me pongo más ropa encima... el closet agradece y me muestra todo lo que ofrece...

El abrigo que consigo me da placer usarlo en tu presencia... es un constante alivio cuando me preparo para verte... te hago frente con sueteres de lana y chaquetas muy decentes. Los gorritos y guantes son mis mejores aliados... pero las bufandas se ponen celosas cuando tengo que escoger cual es la más hermosa...

Salgo a la calle y te siento intensamente, la ropa me protege y mi calor corporal lucha por quedarse cerca de mi piel. Mi rostro es valiente... siente mejor que nadie el viento frío que soplas sin precedentes. Mi nariz es el termómetro perfecto y mis labios intentan no quebrarse... cada vez más rojos parecen volverse incandecentes...

Ya sé que tu visita es larga en Irlanda. Es la tercera vez que nos vemos. Es una relación extraña... me gustas y disgustas en un mismo instante. Me recuerdas el frío de las galaxias que no conozco, me haces sentir en un planeta lejano, donde el sol se transforma en manjar cada vez que salgo a pasear y sorprendida lo encuentro esparciendo sus rayos durante mi caminar...

Nada puedo hacer, solo te puedo aceptar, porque en algunos meses sé que me vas a dejar, no podré hacer nada, solo volverte a esperar... Es la relación que tengo con el invierno... una historia cíclica de nunca acabar...

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Más allá de cumplir los sueños... Lo que encontré...

Llegamos a este mundo sin manual instructivo, o mas bien con uno perfectamente codificado en nuestro ADN a la espera de su descubrimiento y aprovechamiento. Poco a poco lo hemos ido decodificando; la filosofía, la religión y la ciencia nacieron para quedarse rondando nuestras cabezas. Teníamos que buscar una forma de explicar la vida y nuestra experiencia humana en ella. Unos cuantos humanos se dedicaron a eso, otros se interesaron en maneras de expresar sus emociones a través del arte, otros se interesaron en crear inventos y con ellos mentes analíticas se dispusieron a mejorar la organización económica y social del mundo, desarrollándose así estrategias políticas y militares. Todo eso es obvio y forma parte de nuestra realidad humana. Notamos que gran parte de la humanidad dejó la selva y se volvió "civilizada". Muchos usamos la escritura para expresar nuestras dudas y anhelos, como en éste caso, que escribo esto con el fin de sacar del manual instructivo las herramientas para entender la vida que vivo.

Cuando me doy cuenta de lo que pienso al observar mis pensamientos, separándome de ellos, surge algo majestuoso, pero es complejo de explicar... Hablando desde mi experiencia, los pensamientos que tengo siempre han intentado dirigir mi vida, y lo venían haciendo hasta el día que me pregunté: ¿Cuál será mi próximo pensamiento? momento en que el silencio invadió mi existencia y me mostró que había un observador dentro de mí, un observador que no pensaba, si no que usaba los pensamientos con un fin. Me di cuenta que quería saber más de ese observador en mí, y desde entonces he venido trabajando en ello. Normalmente mis pensamientos me arrastran por un camino espinoso, pero cuando le doy el control a ese observador, puedo notar que mi vida se equilibra. Tal vez sea algo que solo me pasa a mí, o tal vez nos pase a todos...

En ocasiones observo a las personas y noto similitudes en la forma en que viven la vida. Puedo verme reflejada en cada uno de ellos. Veo a quienes viven la vida por vivirla, disfrutan, la pasan bien, van a donde les provoque sin cuestionarse nada, se puede decir que viven felices haciendo lo que les viene en gana; están "dormidas" y su vida pasa sin que le hayan dado un sentido más profundo, tuvieron la oportunidad de crecer interiormente y no lo hicieron. Hay otras personas que viven constantemente preocupadas, angustiadas, se quejan todo el tiempo de la vida y habitan frustradas. Son aquellas personas que todo lo complican, nada parece salirles bien y su actitud no ayuda, aunque a veces usen una máscara para fingir que todo está bien, se sienten miserables y actúan de manera negativa todo el tiempo, la mayor parte del tiempo lo hacen sin darse cuenta, creen que esa es su naturaleza, se creen un corcho en el fondo del mar. También hay un tercer tipo de personas. Son personas proactivas, decididas a dejar una huella en el mundo, a crecer internamente y enseñar a otros. Estas personas pueden seguir dormidas siguiendo sus pensamientos sin cuestionarlos (al menos son de calidad positiva), sin embargo no se han dado cuentas que hay algo superior dentro de sí mismos y que en ese sí mismo habita la clave de todo. Están más cerca de hallar las respuestas al sentido de nuestra vida en la tierra y en algun punto comenzarán a entender que el cuerpo es solo un vehículo. Todos hemos sido ese tipo de personas, al menos una vez en la vida.

Cuando empiezas a meditar (observando tus pensamientos en silencio interior, dándote cuenta que no eres ellos) se te hace cada vez más evidente que el alma pasa varias vidas transitando distintos cuerpos, siempre con el fin de crecer, por lo tanto te das cuenta que tu personalidad es transitoria, pero que tu verdadero SER tiene motivos más grandes de existir. Por eso observo los tipos de personas que me rodean y la verdad es que hay partes de mi personalidad que se sienten identificada con ellas. Vine aquí para notarlo y enfrentarme a ello. Aún hoy en día los pensamientos me arrastran, y sé que solo depende de mi volver a mi centro. Olvidarme de mi consciencia plena es a lo que más miedo le tengo, porque sé que lo he venido haciendo por años (por no decir vidas).

Antes estaba segura de que lo más importante en la vida era seguir mis sueños... Con el tiempo me he dado cuenta que los sueños son anhelos de la personalidad (mente/pensamientos automáticos); al menos la mayor parte de ellos. ¿No te haz dado cuenta que todos tendemos a tener los mismos sueños? A las mujeres (de la sociedad que provengo) se nos inculca que debemos cumplir nuestro sueño de casarnos de blanco, tener hijos, una casa y un perro. Muchas se han logrado salir del patrón (yo por ahora tengo el perro pero no me he casado, y aunque cuento con mi compañero de vida no me quiero casar de blanco como muchos de mis familiares esperan que haga); Ahora las mujeres tenemos otros sueños: viajar, completar X carrera, conseguir X trabajo, vivir en X país. Los sueños son fantásticos, te mantienen en un carril de positivismo y entusiasmo. Podría decir que son necesarios para sentirnos realizados como seres humanos. Por supuesto que nada de esto valdría la pena si no somos felices de corazón primero. Lo curioso es que la mayoría de nosotros creemos que al alcanzar el sueño es que seremos realmente felices (aunque ya ese pensamiento ha venido cambiando). Todo esto me ha hecho creer firmemente que en efecto somos una consciencia colectiva. Veo a otros humanos y empiezo a entender por qué en algunas religiones se dice que todos somos hermanos. Es que realmente lo somos, compartimos los mismos patrones de crecimiento interior expresados en diferentes culturas y contextos personales. Todo esto me resulta interesante y me lleva a querer descubrir más, pero sobre todo a hallar la paz que mi personalidad no me ha dejado obtener al 100% pues me la arrebata con preocupaciones y nuevos sueños que alcanzar.

Meditar unos minutos a la semana, practicar yoga y respiraciones conscientes regularmente, ha tenido un efecto importante en mí, y sospecho que ésto es solo el comienzo (pues aún necesito alcanzar un mayor nivel de constancia). Hay mucha información al respecto, hay seres humanos que han logrado transpasar esta etapa y hay seres de otras dimensiones que nos envían comunicaciones especiales todo el tiempo a través de distintos medios. Vivimos en una época de auge tecnológico en la que se nos dan las condiciones especiales para alcanzar un mayor estado consciencial, depende de nosotros esforzarnos en acceder a éste o quedarnos vida tras vida luchando y muchas veces sufriendo por querer alcanzar nuestros sueños (según la cultura de donde provengamos). Algo me dice que hay algo mucho más grande que eso, algo me dice que el que busca encuentra.

Algo me dice que no nos quedemos solo en meditar, también es necesario el actuar en concordancia al principio universal de la paz, viviendo una vida basada en el amor y el perdón tanto hacia nosotros como hacia quienes nos rodean. La paz interior es lo que realmente necesitamos para elevar nuestra vibración, y así retomar nuestro vuelo cósmico... Es hora de reestablecer el equilibrio cuántico de nuestra esencia y todo el potencial oculto que llevamos en ésta. 

Comencemos desarrollando paciencia. La ciencia de la paz... Sembrémosla por doquiera que pasemos.

Om Shanti

domingo, 6 de septiembre de 2015

¿Quién Soy?

¿Quién soy si dejo de ser hija, hermana, tía, prima, sobrina, amiga, novia o esposa? ¿Quién soy si temporalmente no tengo un cargo definido en una empresa? ¿Quién soy si no pertenezco a una universidad o escuela técnica? ¿Quién soy si no soy dueña aún de un negocio con nombre? ¿Quién soy si me olvido de mi cultura o del continente que provengo? ¿Quién soy cuando no miro mis cualidades o defectos? ¿Quién soy sin el deseo de ser lo que sueño? ¿Quién soy sin los conceptos que me definan? ¿Quién soy en la soledad de mi yo interno?

Podría empezar diciendo que soy una mujer porque así lo veo en el espejo y lo confirmo al compararme con otra mujeres; pero me pregunto ¿Qué me hace ser mujer por dentro? y me vuelvo a preguntar ¿Quién soy?

¿Quién soy si no soy mi cuerpo? ¿Quién soy si solo vivo mi esencia? ¿Quién soy si dejo de distraerme? ¿Quién soy si lo único que vivo es el presente? ¿Quién soy si solo soy respiración y consciencia sin nombres? ¿Quién soy si me deja de importar quién soy y solo soy? ¿Quién soy sin el miedo a perder mi identidad y aferrarme a ella? ¿Quién soy si me quito el nombre? ¿Quién soy cuando estoy a solas conmigo misma? ¿Quién soy cuando decido observar el instante sin distraerme o divertirme haciendo algo? ¿Quién soy cuando miro a los ojos a mi mascota y ella me mira también sin imponer ningún dialecto? ¿Quién soy cuando contemplo el cielo y no alcanzan las palabras para describir su belleza? ¿Quién soy cuando veo los árboles bambolearse libremente con el viento? ¿Quién soy cuando lloro sin saber por qué? ¿Quién soy cuando rio por un chiste con o sin sentido? ?¿Quién soy cuando hago el amor? ¿Quién soy cuando me entrego? ¿Quién soy cuando me inmerso en el sonido de un mantra? ¿Quién soy cuando bailo a solas y sin pensamientos? ¿Quién soy cuando dejo de bailar y les observo? ¿Quién soy cuando acaricio mi cuerpo? ¿Quién soy cuando parece que hay alguien más escribiendo este pensamiento? ¿Quién soy cuando estoy durmiendo? ¿Quién soy cuando aparento? ¿Quién soy cuando vuelo en la realidad de un sueño? ¿Quién soy cuando me doy cuenta que todo es una ilusión y que nada es cierto?

Podría finalizar diciendo que no soy nada de lo que creo, porque cada vez que miro lo que pienso solo veo una creencia o un concepto. No sé lo que soy, tampoco quiero ser parte de un adoctrinamiento. Lo único que sé es lo que estoy viviendo. Una energía inexplicable da vida a mi cuerpo. Una energía que siempre está en movimiento. Una energía que observa al personaje de este cuento. Esa energía me observa con detenimiento. Todos somos protagonistas de una historia en un determinado espacio y tiempo. Todo pierde sentido cuando se sueltan los conceptos. Hasta el temor se desvanece cuando no se tienen cínicos pretextos.

Ser lo que uno ES, resulta ser lo más complejo de este mundo tan incierto. Por eso decido quedarme en silencio. A ver si encuentro una respuesta que me de PAZ aunque no se pueda expresar del todo con conceptos.