viernes, 22 de julio de 2016

Bailando la vida al ritmo de las cuerdas y universos paralelos

¿Qué tanto sabemos del universo que habitamos? Algo hemos aprendido del planeta tierra pero sin embargo aún no entendemos la naturaleza real o el por qué de nuestra presencia como individuos en esta realidad.

¿Existen otras realidades o universos paralelos? Tal vez... No podemos negarlo del todo solo porque en este momento no hay pruebas científicas. Sin embargo hace poco me encontré nuevamente (y no por casualidad) con el tema de la teoría de las cuerdas, una teoría expresada por la físcia cuántica, que explica ciertos aspectos interesantes sobre la realidad que habitamos y realidades paralelas. Por internet encontrarás mucha información al respecto. Solo a esa falta el interés de aprender más sobre ello. Aquí dejo uno de los videos que me pareció bastante interesante:

 

Así como esto, hay miles de temas interesantes sobre la naturaleza de la vida en el planeta tierra. Me parece extraordinario ver cómo trabajamos en conjunto colectivo humano para descifrar estos enigmas y compartir ese conocimiento. Por supuesto que hay muchas personas huyendo de estas reflexiones tan profundas o tal vez un tanto descabelladas, pero creo que todos llegamos a un punto en que nos damos cuentas que las distracciones del día a día son solo excusas para darle sentido a nuestra vida (o sobrevivencia), y que todos estos temas conscienciales son de igual o mayor importancia que los cotidianos.

Cubrir nuestras necesidades personales se ha vuelto nuestro objetivo principal, olvidándonos así del redescubrimiento de nuestro verdadero potencial. Tal vez eso también sea parte del mismo experimento humano... pero siento que ya está llegando un momento de cambio. Cada vez más humanos nos estamos interesando por la verdadera razón de nuestra existencia humana. Cada vez encuentro más personas en el camino, que queriendo o sin querer, se hayan buscándole un sentido mayor a su vida. Siempre comenzamos creyendo que ese sentido es netamente externo. Por ejemplo, podríamos pensar que el sentido de nuestra vida lo da una pareja, hijos, un proyecto, más dinero, más belleza etc. Y tal vez todas esas cosas ocupen parte de nuestro sentido en la vida terrenal... Sin embargo, creo que llega un punto en que empiezas a descubrir que hay algo más que internamente llama a ser descubierto.


Es algo que habita en el silencio, en tu respiración, en un atardecer, en la melodía de las canciones creadas por el hombre y por los animales, en todo espacio presente que no necesita palabras para ser apreciado. Es tan sutil que a veces pasa desapercibido. Todos tenemos ese ALGO energético/espiritual en común que nos une... Lo reconozco en mí y en otros, cada vez con más frencuencia. Sobre todo cuando me doy el regalo de meditar o hacer yoga. Sin embargo se debe usar el camino que mejor le resuene a cada uno (para algunos es la religión, para mí es la metafísica y una mezcla de filosofías increíbles) sin dejar de lado el cuidado y balance cuerpo, mente y espirítu como camino de autoconocimiento.

Cada vez las respuestas se acercan a mí con menos conceptos y más sensaciones. Es un mundo fascinante al que te invito entrar, el cual espero seguir desenmarañando para fusionarme completamente en él. Hay tanto por explorar y aún tanto por trabajar internamente. Pero de eso se trata:

Que pronto seamos verdaderamente libres... 
Que no seamos más esclavos de las demandas del mundo exterior dormido...
Que seamos lo que verdaderamente somos en nuestro máximo potencial interior...

Namaste

jueves, 14 de julio de 2016

Equilibrando nuestro caballo interno o mente

Cada mañana tiene algo hermoso que ofrecer, y si la recibes en silencio, calma y serenidad, se puede transforma en algo mágico. Pero si permitimos que la mente nos invada con sus angustias, frustraciones y demás, cada mañana será una agonía. La mente puede convertirse en nuestro peor enemigo, si no está amorosamente educada. Realmente es una línea muy delgada la que se atraviesa cuando intentamos separar la mente/ego de lo que realmente somos.

La vida tiene mil regalos que ofrecernos, podemos aprender lo que nos guste, conocer personas, interactuar con animales etc. Sin embargo, por alguna razón siempre convertimos nuestra vida en drama. Todo lo vemos con pesimismo o a veces con demasiado optimismo, a veces perdemos el balance y buscamos alcanzar objetivos vacíos, casi completamente enfocados en nuestro ego. Muchas veces vivimos desde el subconsciente, estándo entonces a la merced de una mente "dormida".

Vivimos la vida con muchas expectativas y prejuicios, en vez de vivirla como venga, procurando permanecer en consciencia o poniendo nuestra atención en el presente interno, más allá del externo. Sé que no es fácil dirigir la mente... Es como un caballo salvaje, al que muchos filósofos se han referido.


Todos tenemos sueños y anhelos de la mente/ego y creemos que alcanzarlos nos daría la felicidad. Sin embargo la felicidad es como el conejo blanco de Alicia en el país de la maravillas, con la excepción de que no lo necesitamos para ser feliz... Realmente ese conejo nos genera una sensación de felicidad que se desvanece a poco tiempo de haber sido alcanzada, ya que tan solo era una ilusión.

Cada mañana mantente en silencio, calma y serenidad. Escucha el ritmo de tu respiración, no te permitas darle mucha atención a tus pensamientos negativos, recuerda que tu eres el jinete que direcciona al caballo. Solo debes entrenar todos los días para que se mantenga a raya y te obedezca. Llegará el punto en que cabalgarás en el océano intergaláctico de la creación y comprenderás el verdadero significado de la tan perseguida felicidad

No permitas que ningún evento exterior te robe la paz.
Silencia tu mente concentrándote en tu respiración en todo momento..
Haz tu parte, y deja que el Universo/Dios te sorprenda.

Namaste